Aprendizaje y memoria

La perspectiva dominante dentro la psicología actual es la cognitiva. Esta tiene como objetivo el estudio de los procesos psicológicos que tienen lugar en la mente humana y las estructuras o representaciones mentales sobre las que actúan dichos procesos. La psicología cognitiva intenta comprender cómo el ser humano adquiere información, cómo la codifica y la almacena en la memoria, cómo recupera esa información y como la utiliza y combina con nueva información. Estos procesos mentales son: la percepción, la atención, la sensación, la memoria, aprendizaje, el pensamiento y la solución de problemas, el lenguaje, la motivación y la emoción. Aquí vamos a hablar de aprendizaje y memoria. Aprender significa adquirir nuevas conductas o dejar de realizar algunas que antes realizábamos. Por tanto, aprendemos cuando somos capaces de modificar nuestra conducta como consecuencia de la experiencia o de la práctica. Cuando en psicología se habla de aprendizaje se estudia desde la perspectiva de la psicología del estímulo respuesta, desde el asociacionismo tanto en su versión del condicionamiento clásico como del operante (Kausler, 1994)

Tipos de memoria

Al final de los años 60 coincidiendo con el nacimiento de la psicología cognitiva se hizo muy popular la existencia de diferentes almacenamientos de memoria (Atkinson y Shiffrin, 1968) cada uno con unas características diferentes. Si atendemos a la duración de los contenidos en la memoria, podemos distinguir una memoria a corto plazo (MCP) y una memoria a largo plazo (MLP). La memoria a corto plazo (MCP) sirve para almacenar una cantidad de información (7 más menos dos elementos independientes) durante unos cuantos segundos, de tal manera que si esta información no se sigue procesando de una forma activa al cabo de unos segundos desaparece. Por lo tanto, es una memoria que sirve para poder realizar otras funciones cognitivas como poder repetir el material, comprender el lenguaje, realizar alguna tarea de razonamiento o aprender. Es una memoria transitoria cuya huella decae o se borra al cabo de unos segundos.

Memoria operativa

Posteriormente, surgió el modelo de memoria operativa (Baddeley e Hitch, 1974). Este modelo divide la MCP en distintos componentes:

  • El ejecutivo central, que ejercería las funciones de atención, estaría en relación con dos sistemas de memoria (bucle fonológico y agenda visoespacial) encargados de mantener la información brevemente.
  • El bucle fonológico sirve para almacenar información de tipo verbal durante un breve período de tiempo. El bucle fonológico, que es el más estudiado, ha demostrado su importancia en tareas de la vida cotidiana como el aprendizaje de la lectura, la adquisición del vocabulario, la comprensión del lenguaje o el aprendizaje de la ortografía en el lenguaje escrito (Manso 2001).
  • La agenda visoespacial sirve para almacenar información visual y espacial de forma temporal.

La memoria a largo plazo (MLP)

La memoria a largo plazo es un gran almacén que sirve para registrar y mantener en él una gran cantidad de hechos significativos para la persona de forma permanente o casi permanente. Según la clasificación propuesta por Squire (1987) se distingue las siguientes MLP:

  • Memoria declarativa: Los contenidos de esta memoria pueden ser traídos de forma consciente a la mente cuando se necesita en forma de proposiciones o de imágenes mentales. Es una memoria de hechos. Recordar cuáles son los reyes de España o las estaciones del año, son ejemplos de contenidos de memoria declarativa. Esta memoria puede ser tipo episódico o semántica. La memoria episódica es una memoria de hechos pasados que han ocurrido en la vida de una persona y se encuentran organizados en el tiempo. Saber dónde fueron las vacaciones del año pasado o dónde, cuándo y cómo fue la boda de un amigo, son ejemplos de este tipo de memoria. La memoria semántica contiene información sobre nuestro conocimiento del lenguaje y los conocimientos adquiridos ( Tulving,1972).
  • Memoria procedimental: Es una memoria de habilidades y procedimientos necesarios para hacer cosas. Incluye habilidades de tipo motor y cognitivo. Saber en qué orden se tienen que poner las prendas de vestir o cómo se atan los cordones de los zapatos, son ejemplos de memoria procedimental. Esta memoria es una memoria de habilidades que no requiere la recuperación voluntaria y consciente de la información previamente aprendida. Dentro de esta tipo de memoria se incluyen una serie de habilidades como las destrezas de tipo motor o cognitivo, los fenómenos del priming como manifestación de la memoria implícita y el condicionamiento clásico
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Psicología, Gerontología y Emprendimiento Social
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